viernes, 22 de mayo de 2009

OFANIM



Tienen la apariencia física más extraña de los ejércitos celestiales, ya que son representados como grandes ruedas brillantes cubiertas de ojos. Una explicación de esto (además de que actúan como la carroza de Dios), es que marcan el fin del primer Coro, donde las emanaciones de Dios comienzan a tomar formas más materiales, y por eso existen en un estado de transición.

Los Ofanim en las tradiciones espirituales

Ofanim en el Judaísmo

Maimónides ubica a los ofanim como segundos en rango entre las diez categorías de ángeles que expone en la jerarquía angelical judía.

Los ofanim son mencionados en la oración kal adon, a menudo cantada por la congregación, como parte del oficio matutino del Shabbat.

En la jerarquía angelical judía los tronos y las ruedas son diferentes.

Tronos en la iglesia Católica

De Coelesti Hierarchia se refiere a los Tronos (la descripción del Antiguo testamento) como la tercera Orden de la primera esfera; los otros dos órdenes superiores son los Querubines y los Serafines. El texto dice que “El nombre de los más gloriosos y exultantes Tronos denota que están exentos e incontaminados de toda mancha y cosa terrenal, y que ascienden el camino empinado. Porque ellos no toman parte en lo mundano, sino que habitan junto al máximo poder, inamovible y perfecto, establecido en lo Más Alto, y reciben la divina Inmanencia sobre toda pasión y asunto, manifestándose a Dios y siendo abiertos a la participación divina”.

Señores de las llamas en las enseñanzas de la sabiduría occidental

La concepción cósmica rosicruciana refiere que ‘los señores de las llamas’ (una jerarquía de Eolhim astrológicamente asignada a Leo), son los Tronos que aparecen en la descripción del Antiguo Testamento ‘debido a la brillante luminosidad de sus cuerpos y sus grandes poderes espirituales’; las otras dos jerarquías de seres superiores son los querubines y serafines. Según sus enseñanzas, estas tres jerarquías han alcanzado la salvación, y por eso no son activos en el trabajo de la evolución.

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